SAN PEDRO DE MERIDA: Con cuatro que obedezcan, uno que mande.

Castillos muy altos vienen de repente al suelo.

Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.

Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.

Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.

Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.

Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.

Cien refranes, cien verdades.

Coces de garañón, para la yegua cariños son.

Cojo con miedo corre ligero.

Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.

Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.

Comer verdura, y echar mala verdura.

Comida hecha, amistad deshecha.

Como el apóstol 13, come y desaparece.

Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.

Como se va lo bueno, se va lo malo.

Compañía, ni con la cobija.

Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.

Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.

Con cuatro que obedezcan, uno que mande.