SAN PEDRO DE MERIDA: Comer sin vino, comer canino.

Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.

Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.

Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.

Calva buena, luna llena.

Caminito comenzado, es medio andado.

Campo florido, campo perdido.

Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.

Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.

Cargado de hierro y cargado de miedo.

Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.

Cartas de ausentes, cédulas son de vida.

Casa de concejo, pajar de viejo.

Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.

Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.

Casamiento y gobierno, destino del cielo.

Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.

Casa vieja todo es goteras.

Cazador con levita, quita, quita.

Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.

Chango viejo, no aprende trucos nuevos.

Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.

Chocolate frío, échalo al río.

Cielo emborregao, a los tres días, suelo mojao.

Ciertas son las trazas, después de las desgracias.

Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.

Comadre andariega, donde voy allá os fallo.

Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.

Comer sin vino, comer canino.