SAN PEDRO DE MERIDA: Come para vivir, pero no vivas para comer.

Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.

Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.

Calores, dolores y amores, matan a los hombres.

Caminando se hace de mulas Petra.

Campo abandonado, fuego proclamado.

Cantad al asno y soltará viento.

Canten calandrias o les apachurro el nido.

Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.

Carne en calceta, para quien la meta.

Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.

Casada te veo; otro mal no te deseo.

Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.

Casa hecha, sepultura abierta.

Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.

Casar, casar empieza bien y termina mal.

Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.

Cavas tu tumba con los dientes.

Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.

Cerrado a cal y canto.

Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.

Chispa pequeña enciende un monte de leña.

Cielo emborregado, a los tres días, suelo mojado.

Cierre la boca y comience abrir la bolsa.

Cochino fiado, gruñe todo el año.

Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.

Come para vivir, pero no vivas para comer.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.