SAN PEDRO DE MERIDA: Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.

Caérsele a uno los palos del sombrajo.

Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.

Callen barbas y hablen cartas.

Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.

Camino robado, al otro día, sin gente.

Candil de la calle, oscuridad de su casa.

Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.

Cara de enferma y culo de sana.

Caridad contra caridad no es caridad.

Carrera de caballo y parada de borrico.

Casa compuesta, caja en la puerta.

Casa de pan tierno, casa sin gobierno.

Casa en esquina, o muerte o ruina.

Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.

Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.