A quien nada vale, no le envidia nadie.
A quien sabe guardar una peseta nunca le falta un duro.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
A quien tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Ausente, apenas viviente.
A veces sale más caro el collar que el perro.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Ayunar, o comer truchas.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Mensaje
Me gusta
No