SAN PEDRO DE MERIDA: ¡Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se...

Buenas razones cautivan los corazones.

Buen cazador, mal labrador.

A quien no habla, no le oye Dios.

A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.

A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.

A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.

Ara con heladas, que matarás la grama.

Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.

Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.

A veces un veneno, para sacar otro es bueno.

¡Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.