SAN PEDRO DE MERIDA: Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.

Buena vida me paso, buena hambre me rasco.

A quien mucho tememos, muerto le queremos.

A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.

A quien soledad quiere, todo le estorba.

A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.

Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.

Aunque mucho brilla, no es de oro la hebilla.

Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.

A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.

Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Ayúdate que yo te ayudaré.