SAN PEDRO DE MERIDA: A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.

A quien mucho tiene, más le viene.

A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.

A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.

A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.

Aquí se rompió una taza, cada quien se va a su casa.

Aunque mucho suena, sólo echa aire la trompeta

Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.

A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.