Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Ayúdate que Dios te ayudará.