SAN PEDRO DE MERIDA: Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga....

Al viejo recién casado, rechazarle por finado.

A machas de corazón no basta ningún jabón.

A mal de muchos, remedio de pocos.

Amar a todos, confiar en nadie.

A más servir, menos valer.

Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.

Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.

Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.

Amigo viejo, tocino y vino añejo.

Antes muerte que vergüenza.

Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.

Años nones son los peores.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.

A palabras de borrachos oídos de cantinero.

A perro que no conozcas, nunca le etes las moscas.
A perro sarnoso todo son pulgas.

Loquillo y los Trogloditas.

Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.

Aquel que ríe ahora, mañana llora.

A quien dan, no escoge.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.

A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.

A quien le duele una muela que la eche fuera.

Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.

Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.

A su tiempo se cogen las uvas.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.

A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
A tu casa venga quien te eche de ella.

Aún no asamos, y ya pringamos.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.

Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Aunque la garza vuela muy alta, el halcón la mata.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
A quien sabe guardar una peseta nunca le falta un duro.