SAN PEDRO DE MERIDA: A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.

A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.

A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.