SAN PEDRO DE MERIDA: Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.

A la gallina no le pesan sus plumas.

A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.

la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.

A la gorra, ni quien le corra.

A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.

A la larga y la corta la mentira se descubre

A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.

A la luz de la vela, no hay mujer fea.

A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.

Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.