A la lengua y la serpiente hay que temerles.
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te has de llegar.
Al buen pagador, no le duelen prendas.