SAN PEDRO DE MERIDA: Al buen comer, llaman Sancho.

Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.

A la luz de la vela, no hay mujer fea.

A la mejor cocinera, se le ajuma la olla.

Al amigo falso, tómelo el cadalso.

Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.

Al buen comer, llaman Sancho.