De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Sanpedreño arriscao Cuco salao
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Aire de Levante, agua delante.
Un escudo
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Al abad sin ciencia ni conciencia, no le salva la inocencia.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
A la buena mujer, poco freno le basta.
A la corta o a la larga el galgo a su liebre mata.