SAN PEDRO DE MERIDA: A la mujer honrada, su propia estima le basta.

Cuerpo holgado, dinero vale.

A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.

A la mujer honrada, su propia estima le basta.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
A la mujer y al mulo, en el culo.