Esas maravillas que existen en la vida del hombre, al individuo corriente le embrollan su existencia. Porque son una imposición recóndita para su propia certidumbre dentro del Universo legítimo en que vegeta.
El no se conectará con este galimatías hasta que no se vea retenido por un menoscabo orgánico forzoso.
Al compasivo mortal cuando le aprieta la necesidad y la angustia por hallarse enfermo, ó vaciado socialmente por otras causas, enseguida reivindica el amparo de los símbolos religiosos y milagrosos.
Mensaje
Me gusta
No