SAN PEDRO DE MERIDA: Lo que bien se aprende, jamás se olvida.

Agua tardera, agua maicera.

En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.

Bizcocho de monja, fanega de trigo.

Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.

El que mucho duerme, poco vive.

El destino baraja, nosotros jugamos.

A gato viejo, ratón tierno.

El amor entra por los ojos.

Echar confites a un cochino, es desatino.

Como la noche al día, el pesar a la alegría.

Amor es el vino que más pronto se avinagra.

El padre para castigar y la madre para tapar.

Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.

Lo que bien se aprende, jamás se olvida.