A cabrón, cabrón y medio.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
A cada puerta su llave.
A canas honradas no ha de haber puertas cerradas.
A capa vieja no le dan oreja.
A casa de tu tía, más no cada día.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
A chico santo, gran vigilia.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto, no hay vaca.
Adentro ratones, que todo lo blanco no es harina.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.