SAN PEDRO DE MERIDA: Compartir felicidad y desgracia con uno.

La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.

Como hormigas en la sartén al fuego.

Permanecer tranquilo (inalterable) sentado en la lancha de pesca por más violentos que sean los vientos y las olas.

Quien es universalmente censurado está condenado al fracaso.

Una marcha de mil li (dos li equivale a un kilómetro) se inicia con el primero paso.

Quien la sigue, la consigue.

Personas distintas tienen puntos de vista diferentes.

Lo que está hecho no puede ser deshecho.

Ser independiente de la voluntad del hombre.

Quien todo lo quiere, todo lo pierde.

Llegar por diferentes vías a la misma meta.

Dejar una cosa archivada.

Las gotas de agua horadan la piedra.

Estar en las últimas.

Ser compañeros de cama extraños.

Perpetrar un enorme fraude.

Muerta la liebre, asan al lebrel.

Para el éxito están dadas todas las condiciones menos una.

Esperar como al Santo Advenimiento.

Tomar oportunas precauciones ante un posible peligro.

Templar su propia voluntad en plenas penalidades.

Reformarse radicalmente.

Tener el corazón desgarrado por el dolor.

Escarcha sobre la nieve

Tirar de una joven planta para que crezca más rápido.

La Blanca nieve primaveral (una canción de la élite en el Estado de Chu, siglo III a. n. e.).

El falso amor del señor Ye por los dragones. (Fábula)

La ociosidad es madre de los vicios.

Por una hoja caída se sabe que es otoño.

Al beber agua, acuérdate de la fuente.

Compartir felicidad y desgracia con uno.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Si el jade no está labrado, resulta inútil.