Descubrirse una conspiración.
Devolver íntegro un objeto a su legítimo dueño.
Contemplando las ciruelas, apagar la sed.
Unos crían las gallinas y otros se comen los pollos.
De distinta índole se forman distintos grupos.
El rosario al cuello y el diablo en el cuerpo.
Detener el galope ante el abismo del precipicio.
No le queda a uno más que el derecho al pataleo.
Poner fin a todas las actividades belicosas.
Ni siquiera un fuego en la pradera puede destruir la hierba, que crecerá de nuevo cuando sople la brisa de primavera.