SAN PEDRO DE MERIDA: Poner fin a todas las actividades belicosas.

Descubrirse una conspiración.

Devolver íntegro un objeto a su legítimo dueño.

Contemplando las ciruelas, apagar la sed.

Unos crían las gallinas y otros se comen los pollos.

Tener goteras en el techo justamente cuando la lluvia cae día y noche interminablemente.

De distinta índole se forman distintos grupos.

El rosario al cuello y el diablo en el cuerpo.

Detener el galope ante el abismo del precipicio.

No le queda a uno más que el derecho al pataleo.

Poner fin a todas las actividades belicosas.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Ni siquiera un fuego en la pradera puede destruir la hierba, que crecerá de nuevo cuando sople la brisa de primavera.