SAN PEDRO DE MERIDA: Cayendo como un rayo.

En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.

Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.

Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.

Cada fracaso nos hace más listos.

El caballero hace uso de la palabra, no de los puños.

Lo raro es caro.

Sin viento no hay oleaje.

] ¿Qué sin agua no aguza en la fragua?

El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.

Dibujar una serpiente añadiéndole patas.

Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.

El tiempo revela el corazón de una persona.

El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.

Quitar (remover) la leña debajo de la caldera.

El agua del pozo no fluye en el agua del río.

Las verdades amargan.

Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.

Abrir nuevas fuentes de ingresos y reducir los gastos.

Al mejor cazador se le va la liebre.

(Ser) el sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.

Quebrar las ollas y hundir las naves.

Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li

] Quien bien te desea, bien te sueña.

La pared oye y ve.

frase que suele usarse para dar consuelo a quien acaba de perder una batalla o sufrir un fracaso.

A veces lo que con gran trabajo no se consigue se obtiene sin trabajo alguno.

El epífilo de pétalos anchos florece un solo instante.

Herrando se aprende a herrar.

Cuanto más elevada posición ocupa (uno), tanto más es objeto de los chismes.

la verdad acaba por esclarecerse.

Ir a la deriva.

Cada oveja, con su pareja.

Si me das un melocotón, te corresponderé con una ciruela.

El lobo de amaño, donde mora, no hace daño.

No llegarle a uno a los zancajos (al zancajo).

Tan precario como una pila de huevos.

Sabor como de cera mascada.

Cuando algo llega a su límite, se produce una mudanza hacia atrás.

Los defectos no pueden eclispar las virtudes.

Un funcionario recién entrado en el cargo suele prender fuego tres veces.

Cayendo como un rayo.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Las palabras son la voz del corazón.