SAN PEDRO DE MERIDA: Ponerse pálido al oír hablar del tigre.

No hay que exigir pureza absoluta.

Los señores se pelean y el siervo paga los platos rotos.

Lo que está hecho no puede ser deshecho.

Rana en el fondo del pozo.

Mientras hay vida, hay esperanza.

De lado todo es más claro.

Nadie tiende más la pierna de cuanto fuere larga la sábana.

No hay caballo tan bueno que no tropiece.

Caer alguien en el ridículo por sobreestimar sus propias fuerzas.

Reunión de la pareja conyugal después de una separación forzada o ruptura.

Mucho sabe la zorra, pero más quien la toma.

A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.

Si no quieres que lo sepan los demás, no lo hagas.

: Difícilmente estar a la altura de la fama de que (uno) goza.

Lo que no se encuentra ni buscándolo hasta dejar desgastados unos zapatos de hierro, resulta que viene a mano sin el menor esfuerzo.

Ponerse pálido al oír hablar del tigre.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Es forjando que se llega a ser forjador