SAN PEDRO DE MERIDA: El árbol preferiría la calma, pero el viento no cesa.

Al buen entendedor, pocas palabras bastan.

Tratar de dirigirse al sur en un carro orientado al norte.

Ser demasiado selecto para ser popular.

Por donde fueres, haz lo que vieres.

Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.

Acabársele a uno todos los medios.

La perseverancia todo lo alcanza.

Cada persona es un mundo.

El arroz ya está cocido.

El árbol preferiría la calma, pero el viento no cesa.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Quien mucho abarca, poco aprieta.