SAN PEDRO DE MERIDA: No hay mal que por bien no venga.

Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.

El agua derramada es difícil recogerla.

Vino que es bueno, no ha de menester pregonero.

Mientras haya montes verdes, no hay por qué preocuparse por la leña.

Los observadores ven más claro (que los comprometidos en un asunto).

Cualquier coas que hagas, sospesa las condiciones reales.

No aprobar el examen.

Las efímeras tratan de sacudir un árbol gigante.

El espejo roto vuelve a juntarse.

Mucho sabe el rato (la rata), pero más el gato (la gata).

Nadie está libre de errores.

No hay mal que por bien no venga.