SAN PEDRO DE MERIDA: Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena.

: Preferir ser jade hecho añicos que permanecer entero como una teja.

Donde va más hondo el río, hace menos ruido.

Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.

Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li

Llorar (el gato) la muerte del ratón.

Contradicción entre la acción y la meta.

La tórtola ocupa el nido de la urraca.

Estar seguro a prueba de tormenta

Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Encontrarse con un adversario de igual competencia en el ajedrez.