SAN PEDRO DE MERIDA: En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad...

Quien siembra vientos recoge tempestades.

La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte

El tiempo vuela.

La flor no se conserva roja cien días.

Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.

En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.