SAN PEDRO DE MERIDA: Más vale ver una sola vez que oír cien veces.

Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.

El cuerdo en cabeza ajena escarmienta

El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.

Poco a poco hila la vieja el copo.

La ocasión la pintan calva.

Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
El ternero recental no teme al tigre.