Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
La palabra y la piedra suelta no tienen vuelta.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Aquí no termina el mundo.
Sin penetrar en el antro del tigre, ¿cómo hacerse de sus crías?
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
Más vale una imagen que mil palabras.