En el siglo XIV, fue introducida la música de la escuela franco flamenca merced a los cantores que el Papa trajo consigo de Aviñón.
El arte musical profano halló su vía de expresión en los cantos de carnaval, y en la frottola o barzelletta, el strambotto y la villanella.
Los máximos representantes de la lírica profana fueron Marchetto Cara y Tromboncino.
Los máximos representantes de la lírica profana fueron Marchetto Cara y Tromboncino.
En 1501, Ottaviano Petrucci inició en Venecia y a gran escala, la impresión de música polifónica.
La música vocal recuperó la claridad y la expresi-vidad con Franchino Gaffurio, quien supo realizar una síntesis de la escritura contrapuntística y la agilidad melódica.
La música vocal recuperó la claridad y la expresi-vidad con Franchino Gaffurio, quien supo realizar una síntesis de la escritura contrapuntística y la agilidad melódica.
Más adelante, Costanzo Festa consolidó el estilo italiano, que culminó con la extraordinaria produ-cción a cappella de Pierluigi da Palestrina: su obra satisface de modo ejemplar las nuevas directrices del Concilio de Trento, para el cual la música debía ante todo limitarse a avivar la fe y hacer inteligible el texto sagrado.
Palestrina tuvo, en la llamada escuela romana, una serie de seguidores e imitadores como:
G. M. Nanini.
G. Animuccia.
M. A. Ingegneri.
G. M. Nanini.
G. Animuccia.
M. A. Ingegneri.