SAN PEDRO DE MERIDA: La corona real no quita ...

La alegría es la pena que se
disimula, sobre la tierra
no hay más que dolores.

Sólo sanamos de un dolor
cuando lo padecemos plenamente.

El dolor, cuando no se
convierte en verdugo,
es un gran maestro.

No hay mayor dolor que recordar
los tiempos felices
desde la miseria.

La corona real no quita
el dolor de cabeza.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
El dolor es siempre
menos fuerte que la queja.