El descabello.
Ésta suerte sólo se ejecuta cuando el toro herido de muerte tarda en doblar para morir.
Es cuando los llamados peones de brega que tiene el matador, obligan al toro a humillar situando un capote en el suelo bajo su cabeza y es el instante que el diestro aprovecha para hundir en la nunca del toro la espada de descabellar, clavándosela de forma vertical entre las dos primeras vértebras del cuello para poder cortar al toro la médula espinal.
Lo que provoca al animal una muerte instantánea.
Ésta suerte sólo se ejecuta cuando el toro herido de muerte tarda en doblar para morir.
Es cuando los llamados peones de brega que tiene el matador, obligan al toro a humillar situando un capote en el suelo bajo su cabeza y es el instante que el diestro aprovecha para hundir en la nunca del toro la espada de descabellar, clavándosela de forma vertical entre las dos primeras vértebras del cuello para poder cortar al toro la médula espinal.
Lo que provoca al animal una muerte instantánea.
La puntilla.
Se emplea para rematar al toro.
La puntilla o el cachete es un instrumento cortante de 35 cm. realizado en madera y rematado con una lanceta de acero.
Para usar la puntilla el toro debe de estar echado.
El espada sitúa la muleta frente a la cara del toro para evitar que se distraiga.
El puntillero se coloca entonces en la posición más conveniente y de un golpe introduce la puntilla por la parte media del testuz muy cerca de la raíz de los cuernos.
Tanto una suerte como la otra, se ejecutan dentro de la lidia, básicamente para evitarle sufrimientos inútiles al toro.
Se emplea para rematar al toro.
La puntilla o el cachete es un instrumento cortante de 35 cm. realizado en madera y rematado con una lanceta de acero.
Para usar la puntilla el toro debe de estar echado.
El espada sitúa la muleta frente a la cara del toro para evitar que se distraiga.
El puntillero se coloca entonces en la posición más conveniente y de un golpe introduce la puntilla por la parte media del testuz muy cerca de la raíz de los cuernos.
Tanto una suerte como la otra, se ejecutan dentro de la lidia, básicamente para evitarle sufrimientos inútiles al toro.