Aunque a las personas que no conocen bien el arte del toreo les pueda parecer extraño, es importante tener para el lucimiento de la fiesta nacional una detallada descripción del carácter del toro, ya que del buen conocimiento de un astado dependerá no sólo que el matador haga una buena faena sino que además por el carácter que tengan los animales dependerá la propia lidia y la suerte del diestro.
Por el comportamiento durante la lidia de los toros éstos se clasifican de la siguiente manera:
Por el comportamiento durante la lidia de los toros éstos se clasifican de la siguiente manera:
Abanto.
Toro corretón que embiste atropelladamente.
No se fija en el capote y además sale suelto de las suertes en cualquier terreno.
Lleva la cara alta y con síntomas de no ver bien.
Toro corretón que embiste atropelladamente.
No se fija en el capote y además sale suelto de las suertes en cualquier terreno.
Lleva la cara alta y con síntomas de no ver bien.
Blando.
Es el toro que se duele del castigo que recibe y por eso dobla las extremidades.
Aún siendo un animal bastante manso éste tipo de toro suele ser noble.
Es el toro que se duele del castigo que recibe y por eso dobla las extremidades.
Aún siendo un animal bastante manso éste tipo de toro suele ser noble.
Boyante.
Es el toro obediente y noble.
Suave en su bravura, va donde le mandan, embiste solamente cuando se le cita y su arrancada es larga y muy completa.
Es uno de los mejores toros para la lidia.
Es el toro obediente y noble.
Suave en su bravura, va donde le mandan, embiste solamente cuando se le cita y su arrancada es larga y muy completa.
Es uno de los mejores toros para la lidia.
Bravo.
Es el toro de lidia con genio y con temperamento, que se arranca galopando y quiere acudir a todos los sitios.
Éste tipo de toro suele crecerse más ante el castigo y además embiste muy ligero a la primera citación, con la fiereza, la casta y el nervio del toro bravo.
Es el toro de lidia con genio y con temperamento, que se arranca galopando y quiere acudir a todos los sitios.
Éste tipo de toro suele crecerse más ante el castigo y además embiste muy ligero a la primera citación, con la fiereza, la casta y el nervio del toro bravo.