SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

árbol de Navidad
Foto enviada por garbiñe

Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Zurríanme las orejas: reniego de putas viejas.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
La voz del culo no admite remedo ni disimulo.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
La voz del asno no pasa del tejado.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
La viuda que se arregla, no duerme sola.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Quien encuentra un amigo, encuentra un tesoro.