SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

árbol de Navidad
Foto enviada por garbiñe

La juventud no esta perdida, solo desorientada.
La leña verde, mal se enciende.
La envidia y las fiebres matan al que las padeceLa Justicia y la razón, las más recias armas son.
Variante: La leña, cuanto más seca más arde.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
La lealtad se paga.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
La larga visita la alegría quita.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
La labranza no tiene alabanza.
La ensalada, salada, poco avinagrada y bien aceitada.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
La envidia y las fiebres matan al que las padeceLa Justicia y la razón, las más recias armas son.
La edad primero que la belleza.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
La ensalada, salada, poco avinagrada y bien aceitada.
Ladra de noche para economizar perro.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.