La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue. La mujer debe estar en casa al atardecer.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está. La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
La muerte no anda en zancos. La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.