Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Al son que me tocan bailo.
Al son que me toquen bailo.
A machas de corazón no basta ningún jabón.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Ama de cura, puta segura.
Al roble no le dobles.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Al viejo se le cae el diente, pero no la simiente.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Al revés me los calcé y cojo me quedé.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Al viejo nunca le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Al viejo pelele, todo le duele.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Al último siempre le muerde el perro.
Al último, siempre le muerde el perro.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Yo como tú y tú como yo, el Diablo nos juntó.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Al son que me tocan bailo.
Al son que me toquen bailo.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Yo mando a mi gato y mi gato manda a su rabo.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Al saber lo llaman suerte.
Al santo, por la peana.
Yo no sé hacer empanadas, pero sé donde las hacen buenas.
Al roble no le dobles.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Al revés me los calcé y cojo me quedé.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Yo que me callo, piedras apaño.
Yerba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Canción de la transición.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Yo como tú y tú como yo, el Diablo nos juntó.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Yo mando a mi gato y mi gato manda a su rabo.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Yo te perdono el mal que me has hecho por lo bien que me sabes.
Yo no sé hacer empanadas, pero sé donde las hacen buenas.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.