SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Entrada al pueblo

Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Al villano, dale el pie y se tomará la mano.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Al villano dale el pie y se tomará la mano.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una vez.
Al viejo se le cae el diente, pero no la simiente.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Al tonto se le conoce pronto.
Al viejo pelele, todo le duele.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Al viejo nunca le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Al vago y al pobre, todo les cuesta doble.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
A luz de la candela, toda música parece bella.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Al último, siempre le muerde el perro.
Al sudado, el agua fría a un lado.
Al último siempre le muerde el perro.
Al son que me toquen bailo.
Al son que te tañan, a ése baila.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.