A quien feo ama, bonito le parece. A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo. A quien miedo han, lo suyo le dan.
A quien está en su tienda, no le achacan que se halló en la contienda. A quien lo quiere celeste, que le cueste.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir. A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro. A quien le duele una muela que la eche fuera.
A quien el vino no plaz, Dios le quite el pan. A quien le den pan que llore. A quien le duele la buba, ese la estruja.
A quien duerme, duérmele la hacienda. A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan. A quien le dan pan que no coma.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene. A quien feo ama, hermoso le parece. A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
A quien debas contentar, no procures enfadar. A quien está en su tienda, no le achacan que se halló en la contienda.