SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Entrada al pueblo

Ara bien y cogerás trigo.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Ausente, apenas viviente.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Aquí se rompió una taza, cada quien se va a su casa.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Aquí paz y en el cielo gloria.
A un traidor, dos alevosos.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Aquí no hay más cera que la que arde.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Aunque tengo malas pierna, bien visito las tabernas.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
A quien tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
A quien vela, todo se le revela.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Aunque mucho suena, sólo echa aire la trompeta.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Aunque mucho brilla, no es de oro la hebilla.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Ara bien y cogerás trigo.
Ara con heladas, que matarás la grama.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Aquí se rompió una taza, cada quien se va a su casa.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Aquí paz y en el cielo gloria.