SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Entrada al pueblo

Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
A veces caza quien no amenaza.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Ayatola no me toques la pirola.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Ausente, apenas viviente.
A virgo perdido nunca falta marido.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Ave que vuela, a la cazuela.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Aunque tengo malas pierna, bien visito las tabernas.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Ave por ave, el carnero si volare.
Ave de mucha pluma tiene poco que comer.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
A veces sale más caro el collar que el perro.
A veces se llora de alegría.
Aunque mucho suena, sólo echa aire la trompeta.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
A veces perdiendo se gana.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Aunque mucho brilla, no es de oro la hebilla.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
A veces caza quien no amenaza.