A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada. A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte. A quien soledad quiere, todo le estorba.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida. A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado. A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte. A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
A quien nada quiere, todo le sobra. A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.