A quien tienes que dar la cena, no le quites la merienda. Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas. Aquí se rompió una taza, cada quien se va a su casa.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer. Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa. Aquí no hay más cera que la que arde.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar. Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos. A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios. A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer. A quien tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo. A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.