Cada cosa en su tiempo y los nabos en adviento. Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar. Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo. Cada cual conoce el trote de su caballo.