Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas. Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias. Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Cada uno tiene su modo de matar pulgas. Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio. Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Cada uno quiere llevar el agua a su molino y dejar en seco el de su vecino. Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
Cada uno quiere llevar el agua a su molino y dejar en seco el del vecino. Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino. Cae más pronto un mentiroso que un cojo.