SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Entrada al pueblo

Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Cuando veas las barbas de tu vecino pelar, pon las tuyas a remojar.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Cuando veas las barbas de tu vecino afeitar, pon las tuyas a remojar.
Cuando uno está en malas, hasta la mujer se le niega.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Cuando uno está en condiciones, tiene amigos a granel.
Cuando vayas a comer, bebe por primera vez.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Cuando un tonto se agarra a una reja, si no la arranca allí la deja.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Cuando una puerta se cierra una ventana se abre.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Cuando una puerta se cierra, otra se abre.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Cuando una puerta se cierra, cientos se abren.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Cuando uno no quiere, dos no riñen.