SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Entrada al pueblo

Cuando veas las barbas de tu vecino pelar, pon las tuyas a remojar.
Cuanto Dios quiere, a todos los aires llueve.
Cuando veas las barbas de tu vecino afeitar, pon las tuyas a remojar.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Cuando vayas a comer, bebe por primera vez.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Cuando yo quito el mantel, todo el mundo come bien.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Cuando veas un zapato roto, no andará muy lejos el otro.
Cuando uno no quiere, dos no riñen.
Cuando veas una alpargata rota, no estará muy lejos la otra.