SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Entrada al pueblo

El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come, sino lo que ve comer.
El flojo trabaja doble.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
El enjambre de Abril para mí, el de mayor para mí hermano, el de Junio para ninguno.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
El éxito sin honor es un fracaso.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
El éxito es la realización progresiva de un sueño.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
El atajo sólo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
El empezar es el comienzo del acabar.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
El ejercicio hace maestro al novicio.
El estreñido muere de cursos.
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
El duro del casado vale dos cincuenta.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
El duro del casado vale dos cincuenta.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
El duro del casado vale dos cincuenta.
El espantapájaros solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagán en él.
El duro del casado vale dos cincuenta.
El espantajo sólo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
El duro del casado vale dos cincuenta.
El español fino, después de comer siente frío.