Elegir un modelo elevado, más para superarlo que para imitarlo.
Hay ejemplares de grandeza y textos animados por la reputación. Propóngase como modelo, cada uno en su ocupación, a los de más mérito, no tanto para seguirlos como para adelantarlos.
Alejandro lloró, no a Aquiles sepultado, sino a sí mismo cuando aún no había llegado a la fama.
No hay nada que excite más las ambiciones en el ánimo como el clarín de la fama ajena. El mismo que abate la envidia alienta la nobleza.
Hay ejemplares de grandeza y textos animados por la reputación. Propóngase como modelo, cada uno en su ocupación, a los de más mérito, no tanto para seguirlos como para adelantarlos.
Alejandro lloró, no a Aquiles sepultado, sino a sí mismo cuando aún no había llegado a la fama.
No hay nada que excite más las ambiciones en el ánimo como el clarín de la fama ajena. El mismo que abate la envidia alienta la nobleza.
El arte para vivir mucho es vivir bien.
Dos cosas acaban rápidamente con la vida: la necedad o el vicio.
Unos perdieron la vida por no saberla guardar y otros por no querer hacerlo.
Igual que la virtud es el premio de la virtud, el vicio es el castigo del vicio.
Quien vive deprisa en el vicio, pronto termina de dos maneras: acaba con la vida y con la honra.
Quien vive deprisa en la virtud, nunca muere.
Dos cosas acaban rápidamente con la vida: la necedad o el vicio.
Unos perdieron la vida por no saberla guardar y otros por no querer hacerlo.
Igual que la virtud es el premio de la virtud, el vicio es el castigo del vicio.
Quien vive deprisa en el vicio, pronto termina de dos maneras: acaba con la vida y con la honra.
Quien vive deprisa en la virtud, nunca muere.
